Patricia Cifuentes Soprano

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Patricia Cifuentes, la soprano Rancagüina | Chile conectado | Buenos días a todos

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Por primera vez -en 30 años- una artista nacional gana el certamen

Histórico triunfo de Chile en Concurso «Dr. Luis Sigall»

Patricia Cifuentes, en una reñida final, se impuso anoche a los representantes de Rusia y China

EMOCIONADA.- Patricia Cifuentes recibió muy emocionada el premio que le entregó el alcalde de Viña, Jorge Kaplan.

La historia pesa. Y así lo pudieron comprobar los jugadores de la Selección Chilena de fútbol después de la derrota que sufrieron ayer en Montevideo ante su similar uruguaya.

En la música selecta ocurre lo mismo. Y países como Rusia, Austria, Polonia y Argentina habían predominado en las premiaciones del Concurso Internacional de Ejecución Musical «Dr. Luis Sigall». Pero lo que no pudieron lograr ni Pinilla ni Navia, sí lo consiguió anoche la soprano nacional Patricia Cifuentes, quien en una reñida y emocionante final, entregó la victoria a Chile por primera vez en los treinta años del certamen.

La jornada, que tuvo lugar en el Teatro Municipal de Viña, estuvo marcada por el alto nivel de los participantes. Desde el momento en que se instaló en el escenario la rusa Elena Furnosova, con su elegante vestido rojo y un gran histrionismo, para interpretar «Qui la voce sua soave», de Vincenzo Bellini, quedó de manifiesto que su calidad no haría fáciles las cosas para los otros dos finalistas. Su actuación concluyó entre interminables aplausos, lo que dio paso al participante chino Haitao Wang, quien mantenia una excelente presentación hasta que en la ejecución de «Eri tu», de Giuseppe Verdi, desafinó notoriamente y su voz se perdió, provocando el asombro en un público que lo había recibido de gran forma.

La chilena Patricia Cifuentes realizó una interpretación impecable de obras de Donizetti, Puccini y Thomas. Con una voz limpia y clara supo ganarse las preferencias de los asistentes desde un primer momento. Por lo mismo, éstos supieron reconocer su trabajo otorgándole el «Premio del Público».

La decisión del jurado se retrasó por varios minutos, debatiendo el veredicto final, que en definitiva dio por ganadora a la soprano chilena, quien visiblemente emocionada, incluso hasta las lágrimas, recibió el premio Izidor Handler de manos del alcalde de la Ciudad Jardín, Jorge Kaplan.

«Es demasiada la emoción que tengo, lo único que sé es que gracias al profesionalismo de mi trabajo estoy acá y gané», afirmó posteriormente la triunfadora, quien reconoció que veía compleja la posibilidad de alcanzar el primer lugar «porque eran muy buenos intérpretes».

La soprano Verónica Villarroel, miembro del jurado, señaló: «No sabíamos realmente a quién entregarle el premio, porque había un nivel muy parejo y cada uno tenía sus características propias, así como su aporte musical». A pesar de ello, la igualdad del registro de Cifuentes, el control y manejo de su voz, así como el estilo de su interpretación, pesaron más a la hora de elegir.

La chilena recibió los premios Izidor Handler -consistente en US$ 8.000- y Corporación de Televisión Pontificia Universidad Católica de Chile -US$ 3.000-. Además se presentará en las «Semanas musicales de Frutillar» junto a la Orquesta Sinfónica de Chile y hará otro concierto con esta misma agrupación en el marco de su temporada 2004.

La intérprete rusa Elena Furnosova y el chino Haitao Wang lograron las menciones de honor, con un premio de US$ 2.000 cada uno, mientras que la «Mejor interpretación» recayó en la rusa Natalia Tkatcheva y Pilar Aguilera fue distinguida como la «Intérprete chilena destacada».

Durante la ceremonia, además, con motivo de cumplir tres décadas de existencia este evento musical, también se entregó un galvano a la viuda de Luis Sigall, Oriana Ortúzar, y se recordó la memoria de Izidor Handler, fundador del certamen, haciéndole entrega a su hijo de una medalla.

ALTA JERARQUIA

La versión número treinta del Concurso de Ejecución Musical «Dr. Luis Sigall» contó este año con la participación de 17 jóvenes provenientes de Rusia, China, Brasil, México, Uruguay y Bolivia, destacando la presencia de siete cantantes chilenos, algo que no había acontecido en las selecciones de los últimos años.

Otra aspecto positivo que tuvo el evento fue la calidad del jurado, ya que Verónica Villarroel fue la encargada de inaugurar el encuentro con un espectacular concierto. Junto a ella estuvo la soprano húngara Sylvia Sass, estrella de la ópera en los años 70 y 80; el barítono argentino Luis Gaeta; Paulo Abrao Esper, vinculado a la lírica en Sao Paulo; Santos Ariño, director artístico del Concurso Internacional de Bilbao; Rodrigo Navarrete; y el tenor peruano Luigi Alva (que no estuvo en la final ya que debió viajar a su país). Todos coincidieron en rescatar la jerarquía que tuvo el concurso.

El Concurso «Dr. Luis Sigall» desarrollará su próxima versión entre el 6 y 13 de noviembre de 2004 y en esta oportunidad la mención será guitarra clásica.

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Por sus interpretaciones en las óperas «La hija del regimiento» y «El murciélago»

Patricia Cifuentes obtiene premio del Círculo de Críticos de Arte

 Los trabajos que hice fueron súper buenos, pensé que podía estar entre las nominadas , dice la soprano Patricia Cifuentes.

«Los trabajos que hice fueron súper buenos, pensé que podía estar entre las nominadas», dice la soprano Patricia Cifuentes.

Patricia Cifuentes deslumbró al público y a la crítica con su rol de María en La hija del regimiento , de Donizetti.

Patricia Cifuentes deslumbró al público y a la crítica con su rol de María en «La hija del regimiento», de Donizetti.

ENLACES RELACIONADOS
www.patriciacifuentes.com

La soprano y académica de la Facultad de Artes fue elegida por el Círculo de Críticos de Arte de Chile como la mejor intérprete de ópera del 2007, por sus roles en «La Hija del Regimiento» y «El Murciélago».

La destacada soprano y académica de la Facultad de Artes, Patricia Cifuentes, fue escogida como la mejor intérprete nacional de ópera del 2007 por el Círculo de Críticos de Arte de Chile y la noticia no fue tan sorpresiva para ella: «Los trabajos que hice fueron súper buenos, pensé que podía estar entre las nominadas», dice.

La cantante, quien fuera alumna de Fernando Lara en la Facultad de Artes y que se ha especializado con gran éxito en el «bel canto», fue distinguida con este reconocimiento por sus roles de María, protagonista de «La hija del regimiento» de Gaetano Donizetti y el de Adele en «El Murciélago» de Johann Strauss, ambos interpretados durante el presente año en el Teatro Municipal de Santiago.

«Creo que fue sobre todo por `La hija del regimiento´, era la primera vez que lo hacía y salió muy bien, creo que eso fue lo más importante. Es un rol muy difícil, que acá nadie lo iba a poder hacer, por lo que era un doble desafío», afirma la cantante, quien ya había sido muy elogiada por la crítica durante este año por dicha actuación y también por su rol en «El Murciélago».

Este premio se suma a otras distinciones obtenidas por la intérprete en los últimos años, como el primer lugar que alcanzó el 2003 en el XXX Concurso Internacional de canto Dr. Luis Sigall, realizado en Viña del Mar, ocasión que la convirtió en la primera chilena en ganar dicho certamen. Un año mas tarde fue finalista en el «Concurso de canto Bilbao» en España y en el 2005 ganó el Premio APES como la mejor figura femenina en ópera por su participación en «Lucia di Lammermoor» de Donizetti.

Ahora Patricia Cifuentes partirá de gira durante el verano con el elenco del Teatro Municipal y para el 2008 ya tiene en su agenda nuevas interpretaciones de tres óperas y dos conciertos sinfónicos. En ópera, participará por primera vez en «Baile de máscaras» de Verdi, «La favorita» de Donizetti y «Sor Angélica» de Puccini, en tanto que en concierto interpretará la 2ª sinfonía de Mahler y la Bachiana brasileira Nº 5 de Heitor Villa-Lobos.

Otros premiados por el Círculo de Críticos de Arte, que reconoció a creadores nacionales y extranjeros en varias categorías, fueron la artista visual egresada de la Universidad de Chile, Pancha Núñez, por su exposición «Plan b», las obras «Sin Sangre», del grupo Cinema y «Las Brutas», de Juan Radrigán, el fotógrafo Jorge Brandtmayer y la escritora Alejandra Costamagna, entre otros.

Texto: Andrés Florit C. / Periodista Facultad de Artes
Fotografías y más información: www.patriciacifuentes.com

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LAKMÉ EN VERSIÓN ESTELAR.

LAKMÉ, ESTUPENDA VERSIÓN ESTELAR.

Al presenciar, ahora la versión Estelar de la ópera Lakmé de Léo Delibes, se nos produjeron las mismas impresiones, que tuvimos en el estreno, sobre su puesta en escena, por lo excesivamente plano de la escenografía, vestuario e iluminación, asimismo, en la règie (dirección de escena) también debida a Jean-Louis Pichon, observamos los mismos reparos, que convierten la actuación en algo bastante extático, y con muchos estereotipos.

Inicio de la ópera, Lakmé al fondo y Nilakantha el padre (Ricardo Seguel) en primer plano. foto Patricio Melo

Por ello lo más relevante, era apreciar el desempeño del segundo elenco, compuesto casi en su totalidad por cantantes nacionales, pues solo el rol de Gérald, fue cantando por el tenor francés Christophe Berry.

Por ello nos agrada constatar, que esta participación de los cantantes chilenos en Lakmé, es demostrativa el alto nivel y madurez que estos han alcanzado.

Lakmé (Patricia Cifuentes) la gran triunfadora de esta puesta en escena. foto Patricio Melo

Lakmé (Patricia Cifuentes) la gran triunfadora de esta puesta en escena. foto Patricio Melo

Ya planteamos en el comentario anterior, que esta ópera se representa poco, en razón de las descomunales dificultades, que ofrece la música de Delibes a la soprano protagonista, por ello, la expectación era aún mayor, por la gran performance de Julia Novikova, en la versión internacional.

Entonces la pregunta que muchos nos hicimos, antes de la presentación fue, ¿cuál será el desempeño de Patricia Cifuentes, estupenda soprano de resonantes éxitos en otras producciones, considerando ahora la envergadura del desafío?

Lakmé (Patricia Cifuentes) y Gérald (Christophe Berry) foto Patricio Melo

Lakmé (Patricia Cifuentes) y Gérald (Christophe Berry) foto Patricio Melo

La respuesta la dio, desde su primera entrada en la primera escena, cuando con su reconocida bella voz, total seguridad y gran musicalidad, se adueñó del escenario, porque además, posee gran talento como actriz.

Su dúo de las Flores, fue exquisito, pero aún restaba la temible aria de las Campanas, con su enorme serie de coloraturas, y juegos dinámicos, fragmento de gran extensión, que debe repetir en gran medida, un poco más adelante, por razones del argumento.

Lakmé (Patricia Cifuentes) en el aria de la campanas. foto Patricio Melo

Lakmé (Patricia Cifuentes) en el aria de la campanas. foto Patricio Melo

Patricia Cifuentes, triunfó ampliamente, provocando el más justo asombro de los presentes, que llenaban el teatro, por su estupendo manejo de la amplia tesitura, sus musicales fraseos, y el enfoque de los forte y los pianissimo, haciendo creer, que esta aria la había cantado innumerables veces; y como además es naturalmente una buena actriz, supera los ripios de la règie.

La enorme ovación que recibió al final de la función, confirmaron a cabalidad, el notable triunfo obtenido por Patricia Cifuentes en su rol de Lakmé.

Gérald (Christophe Berry) reconociendo su amor por Lakmé. foto Patricio Melo

Gérald (Christophe Berry) reconociendo su amor por Lakmé. foto Patricio Melo

El tenor Christophe Berry, asumió como su enamorado Gérald, él posee una voz muy apropiada para el rol, sin dificultad para los agudos, además tiene una hermosa línea de canto, y aunque su voz no es poderosa, la suple con musicalidad; la única dificultad que observamos, se refiere a la actuación que es un tanto rígida y poco expresiva, aunque es justo reconocer, que en el acto final, se superó ampliamente.

 

Mallika (Gloria Rojas) foto Patricio MeloMallika (Gloria Rojas) foto Patricio Melo

No recordamos haber escuchado antes a Gloria Rojas, la mezzosoprano del coro, que asumió como Mallika; ella sorprendió por su gran musicalidad, y una hermosa y cálida voz, logrando afiatarse totalmente con la soprano, por ello el dúo de las Flores fue un logro total, debiendo además señalarse su desempeño en el escenario, de gran naturalidad.

Templo de Dourga, la única escena en colo diferente. foto Patricio Melo

Templo de Dourga, la única escena en color diferente. foto Patricio Melo

Otro de los grandes triunfadores fue Ricardo Seguel, que cantó como Nilakantha, haciéndolo con su sólida y hermosa voz, y como es habitual en él, con gran prestancia escénica, logrando transmitir toda la desesperación e ira, al saber que un extranjero había violado con su presencia el templo sagrado, manteniéndose en su labor de sacerdote, a pesar de los sentimientos que le provoca el dolor de su hija.

Nilakantha (Ricardo Seguel) foto Patricio Melo

Nilakantha (Ricardo Seguel) foto Patricio Melo

Solo discreto en esta oportunidad, fue Ramiro Maturana, quien cantó como Fréderic, claro está que, su rol no permite mayor lucimiento, y la dirección de escena, no perfiló bien su personaje.

Hadji el criado, fue cantado por Nicolás Fontecilla, en una presentación discreta, en otras oportunidades, ha logrado destacarse mejor.

Los ingleses, Gérald (Christophe Berry) Ellen, Rose y la Señora Bentson (Carla Vilches, Sonia Vásquez y Lina Escobedo). foto Patricio Melo

Los ingleses, Gérald (Christophe Berry) Ellen, Rose y la Señora Bentson (Carla Vilches, Sonia Vásquez y Lina Escobedo). foto Patricio Melo

Ellen, Rose y la señora Bentson, fueron cantados con solvencia, y en el mismo estereotipo de actuación para los ingleses, por Carla Vilches, Sonia Vásquez y Lina Escobedo.

Hadji (Nicolás Fontecilla) y Lakmé (Patricia Cifuentes) foto. Patricio Melo

Hadji (Nicolás Fontecilla) y Lakmé (Patricia Cifuentes) foto. Patricio Melo

El comentario sobre el Coro, lo hicimos para la versión Internacional.

La Orquesta Filarmónica de Santiago, fue dirigida en esta oportunidad, por José Luis Domínguez, de quien y a favor diremos, que no se observaron golpes en los forte, como asimismo, fueron pocos los momentos con desajustes.

El comienzo de la ópera, fue muy prometedor, por la necesaria tensión musical que logró imponer, no obstante a medida del desarrollo, esta casi desapareció, tornándose en extremo lánguida, haciendo decaer en gran medida el interés, de gran parte de los presentes, a ello se suma que los dos primeros actos, fueron unidos, con casi cerca de dos horas, y considerando la puesta escena muy plana y estática; por ello consideramos que su aporte en esta parte no fue significativo; afortunadamente en el acto final, su actitud cambió, logrando inyectarle, tensión e interés, consiguiendo un emocionante final.

Dúo de las flores, uno de los grandes momentos de la ópera; Mallika (Gloria Rojas) y Lakmé (Patricia Cifuentes) foto. Patricio Melo

Dúo de las flores, uno de los grandes momentos de la ópera; Mallika (Gloria Rojas) y Lakmé (Patricia Cifuentes) foto. Patricio Melo

Una función, que habla muy bien del nivel de desarrollo alcanzado por los cantantes chilenos, que demostraron una vez más, que están muy bien preparados para asumir grandes responsabilidades.

Gilberto Ponce. (CCA)

Link: http://www.visionescriticas.cl/?p=6042

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Con una formidable Patricia Cifuentes, la ópera ‘Lakmé’ brilló en el Teatro Municipal

Patricia Cifuentes en el rol de Lakmé

por José Luis Arredondo

La ópera francesa ‘Lakmé’ retornó al Teatro Municipal de Santiago después de 104 años de ausencia, lo que en la práctica la convirtió en un auténtico estreno para el público chileno.

La última y más conocida obra lírica del compositor francés Léo Delibes (1836-1891) inscrita dentro de la llamada «corriente exótica» en la historia de la ópera por estar ambientada en la India decimonónica durante el dominio colonial inglés, llegó de la mano del regisseur francés Jean-Luis Pichon y en su versión Estelar bajo la dirección orquestal del maestro José luis Domínguez.

En este elenco, el rol protagónico estuvo a cargo de la reconocida soprano chilena Patricia Cifuentes, quien entregó una interpretación de la sacerdotisa Lakmé de gran belleza vocal y cálida entrega escénica. Sin eludir las constantes dificultades del rol, que obligan a la cantante a pasearse por largos tramos de coloratura, amplia tesitura y agilidad, Cifuentes imprimió dramatismo y emoción a un personaje que, por libreto, resulta más bien frío y bastante estático. Enfrentada a una dramaturgia que contiene escasa acción y mínimos giros dramáticos, la soprano nacional supo sortear estos aspectos con formidable soltura y aplomo escénico, con lo que logró configurar por completo la dimensión de heroína trágica de Lakmé.

En el rol de Nilakhanta, el sacerdote y padre de Lakmé, tuvimos a un soberbio barítono Ricardo Seguel. De voz magníficamente bien colocada, timbre robusto y gran volumen, Seguel dio con toda la dimensión escénica y vocal de este personaje, un ser indignado frente al invasor inglés (personificado en el oficial Gérald), que profana sus templos y subyuga al pueblo indio. Seguel supo ofrecer toda la dimensión vocal y escénica de este rol, el más político de la obra y quien desencadena con su venganza la tragedia de los amantes, donde su hija lleva la peor parte.

Gérald, el británico amor prohibido de Lakmé, estuvo a cargo del tenor francés Christophe Berry, quien, con buen timbre y sólida línea de canto, no desmereció en su desempeño frente a Cifuentes y Seguel. Lo mismo cabe señalar respecto a la performance de la mezzosoprano Gloria Rojas en el rol Malika, la fiel sirviente y compañera de Lakmé, y el oficial Frederic que interpretó el emergente barítono Ramiro Maturana.

Punto alto de las dos funciones de este elenco Estelar (ofrecidas los días 9 y 12 de julio) resultó la dirección orquestal de José Luis Dominguez, que dio relieves y cromatismo a una partitura bella en lo melódico pero plana en lo dramático. Sacar partido de esta música no es fácil y lo más usual es caer en un embelesamiento debido a su delicadeza y belleza que le resta potencia emocional.

El punto bajo de esta producción de ‘Lakmé’ en el Teatro Municipal corrió por cuenta de la puesta en escena de Pichón. La escenografía de Jerome Bourdin (un único diseño con forma de túnel, que remite metafóricamente a un gran ojo) si bien resultó atractiva en su modernidad, resultó monótona y fría, merced a una iluminación (Michel Theuil) monocromática en la que el abuso de los tonos azules logró enfriar la atmósfera de una obra que necesita todo lo contrario.

Con estos elementos escénicos, Pichón no supo dinamizar la puesta en escena, la que resultó monocorde, con imperceptibles cambios de ritmo y locación, minimizando al máximo las posibilidades teatrales de este título. La dirección escénica de Pichon, aunque no careció de un punto de vista, no supo extraer una lectura más variada y rica en matices donde el elemento amoroso siempre está subyugado y hasta velado por el político.

Lakmé, si bien cuenta con la aprobación del público operático, es una obra que necesita de una visión fresca y contundente en su lectura, que no soslaye y sepa potenciar todas sus posibilidades dramáticas. Esto no sucedió en la presente versión del Teatro Municipal de Santiago, ya que todo el peso recayó en los cantantes que por su calidad indesmentible (sobretodo en la versón estelar aquí comentada) lograron captar la atención del público durante las casi tres horas de espectáculo.

Como saldo, este elenco Estelar de la ópera ‘Lakmé’ nos permitió darnos cabal cuenta del tremendo potencial de los cantantes líricos chilenos y del profesionalismo con que abordan cada desafío. Ojalá estas dos funciones de ‘Lakmé’ sirvan para que su presencia se intensifique en las próximas temporadas de ópera de nuestro principal escenario.

Link: https://tuiteroscultura.com/2014/07/16/con-una-formidable-patricia-cifuentes-la-opera-lakme-brillo-en-el-teatro-municipal/

 

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El claroscuro mozartiano

lunes, 27 de marzo de 2017

Jaime Donoso Arellano

El jueves, en el Teatro Municipal, tuvo lugar un concierto dedicado a Mozart, y en el que participaron solistas, el Coro del Municipal de Santiago (director, Jorge Klastornick) y la Orquesta Filarmónica de Santiago, todos bajo la conducción de Konstantin Chudovsky. En el programa, las «Vísperas solemnes para un confesor». K.V. 339, y la Gran Misa en Do Menor, K.V. 427.

El programa, además de su valor musical intrínseco, sirvió para poner en el tapete el antiguo tema de la libertad del creador: el Mozart determinado por directrices externas (encargos, exigencias litúrgicas) y el Mozart que vuela sin cortapisas, sin otra sujeción que su imaginación creadora. Entre las dos obras presentadas, el contraste es evidente.

Lo anterior no quiere decir que las «Vísperas» sean una obra convencional . Al contrario, la conjunción de cinco Salmos y el Magnificat final es tan pródiga en ideas, que uno recuerda la opinión de Von Dittersdorf: «No he conocido a un compositor que posea tal asombrosa riqueza de pensamiento… No da tregua al auditor pues tan pronto aparece una magnífica idea es rápidamente desplazada por otra igualmente magnífica…» (1786). Esto crea enormes dificultades interpretativas para mantener el interés del discurso y no convertirlo en una sucesión de muchas y bellas notas. En ese sentido, tanto el excelente coro como los solistas Patricia Cifuentes, Evelyn Ramírez, Francisco Huerta y Patricio Sabaté parecieron pálidos y poco involucrados, sin perjuicio del maravilloso remanso del Laudate Dominum , conmovedoramente cantado por la soprano Patricia Cifuentes.

Todo cambió en la Misa. Obra inconclusa, lo que quedó dura más de una hora de maravillosa música, lo que hace suponer que si hubiera sido terminada, habría rivalizado en extensión con los grandes referentes de Bach y Beethoven.

Desde la certera elección del tempo en el emocionante Kyrie , Chudovsky entregó una excelente versión, transitando por la tragedia, el brillo operático y el barroquismo, y alcanzando cimas memorables como el sobrecogedor Qui tollis (magnífico el coro), el inicio del Gloria , el Cum sancto spiritu , el Hosanna y la concertación entre soprano y maderas del muy delicado Et incarnatus , donde se lució la soprano Patricia Cifuentes. La soprano Marcela González fue un brillante aporte (con pequeños descuidos de afinación) y el tenor Francisco Huerta y el barítono Patricio Sabaté cumplieron cabalmente sus roles, seguros y sobrios.

Chudovsky optó por la versión que cierra la misa usando el material del Kyrie en el Agnus Dei final, que Mozart no compuso, pero que le confiere redondez a la obra, dejándonos un Dona nobis pacem impregnado de santidad.

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Ópera Mía | Lo mejor de la ópera en un espectáculo

En enero el Municipal de Santiago ofrecerá la imperdible Ópera Mía, con una cuidada selección de los números más famosos y queridos de la ópera: Carmen (Georges Bizet), Cavalleria rusticana (Pietro Mascagni), La Bohème (Giacomo Puccini), El barbero de Sevilla (Gioacchino Rossini), Los puritanos (Vincenzo Bellini), El elixir de amor (Gaetano Donizetti), El trovador (Giuseppe Verdi), Aída (Giuseppe Verdi), La traviata (Giuseppe Verdi).

Revise a continuación algunos extractos del programa de esta imperdible gala lírica:

* En el video, la soprano Paulina González canta un fragmento del aria “Sì, mi chiamano Mimì”, de La Bohème (Giacomo Puccini). En el piano, Jorge Hevia.

* En el video, el barítono Patricio Sabaté canta un fragmento del aria “Votre toast, je peux vous le rendre”, de Carmen (Georges Bizet). En el piano, Jorge Hevia.

* En el video, la mezzosoprano Evelyn Ramírez canta un fragmento del aria “Habanera: L’amour est un oiseau rebelle”, de Carmen (Georges Bizet). En el piano, Jorge Hevia.

* En el video, el tenor Patricio Saxton canta un fragmento del aria “Che gelida manina”, de La Bohème. En el piano, Jorge Hevia.

* En el video, el barítono Sergio Gallardo y el tenor Francisco Huerta cantan un fragmento del dúo “Voglio dire”, de El elixir de amor. En el piano, Jorge Hevia.

* En el video, la soprano Patricia Cifuentes canta un fragmento del aria “Quando m’en vo”, de La Bohème. En el piano, Jorge Hevia.

ORQUESTA FILARMÓNICA DE SANTIAGO
CORO DEL MUNICIPAL DE SANTIAGO
y las mejores voces del canto lírico nacional,
bajo la dirección de Pedro-Pablo Prudencio.

Link: https://mas.municipal.cl/opera-mia-lo-mejor-de-la-opera-en-un-espectaculo/

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En un programa con acento latino brilló la soprano Patricia Cifuentes junto a la Sinfónica Nacional Juvenil

 

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Por José Luis Arredondo.

A pesar de la juventud de sus integrantes, todos sub 25, la Orquesta Sinfónica Nacional Juvenil da actualmente sobradas muestras de madurez artística.

Así quedó de manifiesto el pasado 31 de agosto en el concierto que ofreció en el Centro Gam el Ensamble de Cellos y el de Vientos, a cargo del instructor Celso López.

El concierto se inició con tres obras referenciales de la música latinoamericana:

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Libertango, de Astor Piazzolla (1921 – 1992), una composición que es verdadera declaración de principios musical de su autor, al lograr fusión químicamente pura de tango y música clásica, poniendo de relieve toda la riqueza del ritmo rioplatense y proyectándolo como una música de grandes posibilidades a la hora de llevarla al terreno docto.

Piazzolla dio paso a la Bachiana 1 y la 5 del músico brasileño Heitor Villa-Lobos (1887 – 1959). Obras en las que el compositor fusionó de manera genial la música docta con ritmos de raíz folclórica de su tierra natal.

Una entrega que permitió el lucimiento de los 8 Cellos que intervienen en perfecto ensamble y fiato, logrando una cadencia cálida y muy expresiva.

En la número 5 se sumó la soprano chilena Patricia Cifuentes en el aria (cantilena) y la danza (martello). Punto alto de la velada por la calidad de la entrega, quien nos brindó una interpretación llena de relieves y virtuosismo en lo musical, a la vez de expresiva, rítmica y muy cálida. Sin duda un aporte su inclusión, ya que permite a los jóvenes músicos interactuar con intérpretes de calidad y experiencia, lo que les ayuda en su proceso de aprendizaje y evolución musical.

Luego de un breve intermedio ocupó el escenario el Ensamble de Vientos. Aquí el turno fue de la Serenata para vientos en Mi bemol mayor Op. 7 de Richard Strauss (1864 – 1947), una pieza de juventud – compuesta a los 16 años – que sin embargo permite ya aquilatar esa rica orquestación de la que hizo gala en sus obras de madurez.

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Finalmente llegó el turno de Paquito D’Rivera (1848) y un excelente arreglo (Santiago Bruna) de La Flor de la Canela.

Una noche redonda que da cuenta del buen pie en el que está la Sinfónica Nacional Juvenil, quien acompañada de conductores e intérpretes de probada calidad y experiencia, van elevando cada día su nivel musical.

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Link: https://tuiteroscultura.com/2018/09/05/en-un-programa-con-acento-latino-brillo-la-soprano-patricia-cifuentes-junto-a-la-sinfonica-nacional-juvenil/

 

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Patricia Cifuentes anuncia la salida de su primer disco

viernes, 13 de julio de 2018

Maureen Lennon Zaninovic
Cultura
El Mercurio

La destacada soprano nacional presentará esta tarde su producción discográfica en una gala en el Teatro Regional de Rancagua.

Con una destacada y constante presencia en los principales teatros de nuestro país, hasta hace un año la soprano chilena Patricia Cifuentes no tenía en mente incursionar en el mundo discográfico. «Fue el tenor Sergio Járlaz quien me animó a grabar. Me entusiasmó tanto que dije: vamos. Su manager Pablo Díaz está a cargo de la venta y distribución de este disco», revela la cantante quien además autogestionó toda la producción y hoy a las 20:30 horas, en el Teatro Regional de Rancagua, presentará su primer álbum en el marco de una gala donde se celebrarán los cinco años del coliseo de la VI Región.

«No nací en Rancagua, pero viví prácticamente toda mi infancia y juventud en esa ciudad. Yo misma me acerqué al teatro, por el cariño que le tengo, y de inmediato aceptaron la propuesta del lanzamiento. Me parece una bonita oportunidad para darle un nuevo color a este escenario que está pasando por delicados momentos económicos», dice.

Más accesible

La ganadora del Concurso Luis Sigall y coordinadora de la carrera de canto en la Facultad de Artes de la U. de Chile, adelanta que para su debut discográfico no incluyó populares arias de ópera. «Quise mostrar un repertorio más versátil, más accesible, para que el público pueda conocer las amplias posibilidades que tiene un cantante de ópera. Para este disco grabé -entre otras piezas- ‘Milonga sin palabras’, de Piazzolla, las Bachianas Brasileiras Nº 5 (para soprano y ocho chelos), de Heitor Villa-Lobos y zarzuelas como ‘El niño judío’, ‘De España vengo’, ‘La canción del ruiseñor’ y ‘Me llaman la primorosa'».

El álbum, que lleva como título «Patricia Cifuentes», incluye el acompañamiento al piano de Leonora Letelier y a Carlos Herrera, chelista de la Orquesta Filarmónica de Santiago. «Carlos rápidamente me apoyó y se consiguió a los siete chelistas restantes para la obra de Villa-Lobos. Ha sido un trabajo muy colaborativo y, entre otros profesionales, me están apoyando la diseñadora de vestuario Ximena Olavarría y la maquilladora Glenda Barra. El 19 de octubre, en la Sala Arrau del Municipal, volveré a lanzar este álbum junto a la pianista Leonora Letelier», explica la soprano. Sobre la obra del compositor brasileño agrega que «me fascina el romanticismo de la cantinela».

Su agenda, para lo que queda del 2018 e inicios del 2019, es bastante intensa. Patricia Cifuentes revela que participará en «La Creación», de Haydn, junto a la Sinfónica Nacional de Chile; interpretará obras de Richard Strauss junto a la Orquesta Clásica de la U. de Santiago; el oratorio «Carmina Burana», de Orff, y la ópera «La sombra de Wenceslao», de Martín Matalón (estás dos últimas en el Municipal de Santiago).

Link: http://www.economiaynegocios.cl/noticias/noticias.asp?id=486811

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TALENTO E PERSEVERANZA

Con un virtuosismo deslumbrante, gran belleza vocal y cálida entrega escénica, la prestigiosa soprano Patricia Cifuentes, primera chilena en ganar el concurso internacional Dr. Luis Sigall (2003), irradia con su simpatía, cercanía y sinceridad afuera del escenario, lugar en el que los aplausos cesan.

Con un virtuosismo deslumbrante, gran belleza vocal y cálida entrega escénica, la prestigiosa soprano Patricia Cifuentes, primera chilena en ganar el concurso internacional Dr. Luis Sigall (2003), irradia con su simpatía, cercanía y sinceridad afuera del escenario, lugar en el que los aplausos cesan. Aunque vivió su niñez acompañada del folclore nacional y la guitarra criolla, gradualmente fue destapándose como una gran cantante hasta florecer en la ópera interpretando variados roles protagónicos de los más apreciados títulos de la lírica mundial, conquistando por más de trece años los escenarios de todo un país.

Fernando Lara, quien fuera profesor de canto en la Facultad de artes de la Universidad de Chile, considera todo un privilegio haber contado entre sus alumnas a la bella soprano nacional. “Siempre se destacó por su aplicación al estudio, responsabilidad y esfuerzo continuo por superar toda dificultad. Sus óptimas condiciones vocales,  musicalidad y ganas de aprender, han dado como resultado la carrera sobresaliente que está llevando Patricia en nuestro país y en el exterior, lo cual me enorgullece a mí y a todos los chilenos”.

La prensa especializada y los críticos de arte no han permanecido ajenos a la trayectoria de la cantante criada en Rancagua, pues su capacidad interpretativa y la ductilidad de su voz la han hecho merecedora de aclamados premios en roles protagónicos como “Gilda” en la ópera Rigoletto de Verdi (Premio Altazor 2011), “Marie” en la ópera La fille de regiment de G. Donizetti (Premio Anual 2007 del Círculo de Críticos de Arte de Chile) o “Lucía” en la ópera Lucia di lammermoor de G. Donizetti (Premio Apes 2005).

Patricia no descansa. La perseverancia es uno de sus mayores atributos, y en mente guarda varios proyectos en carpeta. Por ahora, se apresta al proceso final de grabación de su primer Cd Patricia Cifuentes, Soprano el que espera lanzar en abril. Siendo además  coordinadora de la carrera de canto en la Facultad de arte de la Universidad de Chile, se esmera cada año por acercar todas las artes – como el teatro y la danza – a sus alumnos con tal de potenciar sus habilidades expresivas. Como primicia reveló a Costa Magazine la iniciativa de acercar el canto lírico a toda la familia grabando en un mediano plazo temas del folclore latinoamericano al estilo de Patricia Cifuentes.

Perseveranza. Te fijaste una meta y la alcanzaste, ¿fueron muchos los obstáculos para llegar a desarrollar toda una trayectoria como soprano?

“A pesar de que crecí en un entorno muy ligado a la música – mi padre cantaba en la radio y mi abuela quien me enseño a tocar la guitarra era folclorista -, una vez que salí de la enseñanza media (donde cursé  dos años de guitarra clásica) quise estudiar cualquier carrera relacionada con la música. Pero mis padres se opusieron, estudiando finalmente psicología. No obstante, algo me faltaba. Decidí salirme de la carrera para hacer un curso de verano de teoría musical y solfeo en la Universidad de Chile”.

Hablamos de alguien, que hasta ese entonces, no tiene mayor conexión con el canto lírico o bien, la ópera.

“Yo desde chica cantaba, pero solo eso. Tenía bonita voz y cantaba temas populares. Mi relación con la música docta inicia cuando mi profesor del curso de verano me instó a estudiar canto en la misma universidad. Así lo hice, y desde aquel entonces me fui enamorando de la música clásica y, una vez que conocí  la ópera, me enamoré aún más. Estudiar para mí no era una obligación, era una pasión. La música era un área de escape, una sanación…  todo menos un trabajo obligado”.

Destacas como la primera chilena en ganar el concurso internacional Dr. Luis Segall en 2003. Me gustaría saber cómo lo lograste.

“La iniciativa de participar en aquel concurso fue propia. Dije, si estudio a más no poder y me la juego hasta el final podré hacerlo. Aunque muchos me dijeron que aún no estaba preparada decidí probarme a mí misma en qué nivel estaba. Durante 6 meses estudié todos los días, siempre contando con el exigente apoyo de mi maestro Fernando Lara. Después, se dio lo que muchos ya saben, fui la primera chilena en ganar este prestigioso concurso internacional, sin aún haber terminado mi carrera de canto”.

Por todo este revuelo te comienzan a ofrecer roles protagónicos que rechazaste. ¿Por qué lo hiciste?

“Los rechacé, porque creíamos que aún no había llegado el momento de forzar mi voz. Antes de tomar grandes decisiones me asesoraba con gente especializada como Fernando Puiggros, Miguel Patrón Marchand y mi propio maestro Fernando Lara. Y realmente creo que fue la decisión acertada, pues gracias a ello conservo mi voz intacta con más de 13 años de trayectoria. Además, estaba tan abocada a estudiar y hacerlo lo mejor posible que eso del reconocimiento no lo tenía en mente”.

¿Te consideras histriónica?

“De todas maneras, me encanta. La ópera sin actuación no sería ópera. No creo que al interpretar la voz sea lo único importante. En el canto dramático tienes que ser completo, se integran las artes escénicas, la danza, la actuación y obviamente el canto”.

¿Cuál es el rol que más te conmovió, y por qué?

“Interpretar a María en la obra La hija del regimiento de Gaetano Donizetti. Sobre las razones, creo que la música me queda muy cómoda, hay que actuar bastante y lo pasé súper bien. Era una obra lúdica pero dramática a la vez, una mezcla maravillosa. En aquella producción sentí que estaba más madura para impregnarme del personaje. Además, la puesta en escena era increíble, me encantó el vestuario. Era total”.

Quiero hacer un pequeño paréntesis de la música clásica para pasar al popular Karaoke…

“Obvio que sí voy a karaokes, me divierte y también me saca de la rutina. Además, cada vez que canto temas de Mariah Carey o Whitney Houston nos dan tragos gratis. Aparte la gente me dice que me debería dedicar a esto o ir a un programa de talentos. Yo solo me río”.

Bueno, volvamos a tu carrera. Sé que estás grabando tu primer Cd.

“Exacto. Nos quedan dos sesiones de grabación para pasar a la etapa final de edición del disco. Se llama Patricia Cifuentes, Soprano que contiene diez temas, la idea es lanzarlo en abril” (ver recuadro).

¿Qué significado tiene para ti este primer álbum?

“Es un verdadero anhelo poder dejar un legado de mi carrera porque me costó mucho terminarla. No contaba con el apoyo familiar ni tenía los medios para pagarla, así que trabajaba mientras estudiaba. Siendo buena alumna me dieron rebaja de arancel y con el tiempo gané algunas becas que me permitieron pagar el alquiler de la pieza donde vivía en Santiago (porque mi familia era de Rancagua), comer y seguir estudiando. Recuerdo que aprovechaba cuando la casa estaba sola para ensayar canto y pedía una de las salas de la universidad para practicar piano, porque no tenía uno.

Con el tiempo todo dio sus frutos, pero no hay que dejar de lado la humildad y recordar de dónde proviene uno, eso es tu cable a tierra. Y por supuesto que para alcanzar un sueño hay que tener mucho coraje y pasión por lo que haces”.

¿Cómo logras llegar al fondo del personaje que debes interpretar?

“Al estudiar tres años de actuación aprendes a sacar fuera de ti lo que sientes. Luego, con el texto impreso en la partitura comienzas a darle vida a tu personaje. En mi caso, me imagino a mí misma experimentando cada una de las escenas, con tal de brindar una interpretación desde lo más profundo de mi alma que contenga un sello propio. Muchas veces el que un cantante  sobresalga no depende exclusivamente de su calidad vocal, sino también de la inteligencia para captar un personaje transmitiéndolo con empatía al público”.

Tenemos una primicia. Proyectas en un mediano plazo interpretar en tu estilo canciones del folclore chileno y latinoamericano.

“Tengo una cantidad de repertorio impresionante, de hecho, con Pablo Diaz, manager de Sergio Jarlaz  ya lo hablamos, esto es primicia. Próximamente queremos grabar  un segundo disco con canciones chilenas y latinoamericanas del folclore pero adaptadas al registro mío, al lírico. Creo que sería un muy bonito arreglo. Es algo que debo hacer pues todo lo que me ha llevado adonde estoy ahora, mi vida y mi infancia, pasa por el folclore”.

Link: https://costamagazine.cl/talento-e-perseveranza/